La muñeca
mecánica
Más que esto, oh, sí
Largo se puede mirar con una mirada muerta
Se puede estar ahí
Se puede gritar
Durante toda una vida
Se puede de tal manera como
La verguenza puede guardar un momento de
belleza
Como muñecas mecánicas se puede ver el
mundo
más que esto se pude callar
el humo de un cigarro,
la forma de una taza,
la pálida flor de los diseños de una alfombra,
una línea imaginaria en la pared
Se puede con los dedos secos
correr las cortinas hacia un lado y ver
a una pesada lluvia caer sobre la calle,
a un niño parado en una puerta con sus volantínes
multicolores,
a una carreta marcharse de la plaza vacía con un ruidoso
apuro
con las cortinas corridas, pero,
como sordo y ciego
con una voz falsa y desconocida: Yo amo
Se puede ser una hermosa y sana hembra
con un cuerpo de piel estirada y lozanos
senos,
bajo el abrazo dominante de un macho
En la cama, se pude ensuciar la virtud del amor con un
borracho
un loco o un vagabundo
Se puede con astucia despreciar todos los misteriosos enigmas
o solamente descifrar un puzzle y alegrarse del
descubrimiento
de una respuesta tonta,
una respuesta sin sentido
sí, como de cinco o seis letras
se puede yacer de rrodillas,
con cabeza gacha, al lado de un frío sarcófago
para poder ver a Dios en la tumba de un desconocido
Se puede uno convertir
en creyente por la culpa de una moneda sin valor
o podrirse en la abside como un viejo predicador
un cero en la substracción, suma y multiplicación
alcanzar el mismo resultado
Se puede sentir tu ojo
en su capullo de ira,
cómo un pálido botón en un viejo zapato
Se puede uno secar
como el agua en su charco
como una obscura foto tomada a la rápida
guardada en el fondo de un baúl
o como colgar el retrato de un ajusticiado, vencido o
crucificado
en el marco vacío del día
Se puede cubrir los hoyos de las paredes con máscaras
o unirse más aún con imágenes sin sentido
con ojos de porcelana
y dormir año tras año, en una caja de terciopelo entre
palletas y tul
con el cuerpo relleno de paja
Se puede a cada escandalosa caricia
Sin ninguna razón gritar:
Oh, Que feliz soy!